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Momento crucial para los derechos LGBTT en Puerto Rico

La manifestación realizada por una coalición de grupos cristianos de distintas denominaciones conocida como “Puerto Rico se Levanta en Defensa de la Familia” el pasado 18 de febrero pone de relieve uno de los temas más polémicos en el país en la actualidad: los derechos LGBTT.

Puerto Rico vive una relación contradictoria con relación a la comunidad LGBTT. Por un lado tiene figuras que han revelado públicamente sus identidades como hombres gay, tales como la súper estrella Ricky Martin, quien goza de una fanaticada muy amplia, y el boxeador Orlando Cruz, que cuando reveló que es gay recibió muchos elogios por haber tenido la valentía de hacerlo mientras está activo en el deporte. Por otro lado, tiene también figuras como Antulio “Kobbo” Santarrosa, mejor conocido como La Comay [en], quien hasta hace poco fue productor y animador del programa de mayor audiencia en la televisión local de Puerto Rico (en donde el lenguaje homofóbico era bastante común) y quien se vio obligado a renunciar luego de un boicot organizado en Facebook a raíz de unas expresiones suyas que insinuaban que una víctima de tortura y asesinato recibió lo que se merecía al estar en un lugar donde había “prostitución y homosexualismo”.

La manifestación “Puerto Rico se Levanta” se da en el contexto de unas enmiendas propuestas a la Ley 54 (Ley de Prevención e Intervención con la Violencia Doméstica) que buscan extender la protección de la ley hacia las parejas de hecho y las parejas de personas del mismo sexo. El Tribunal Supremo de Puerto Rico decidió que la ley no protege personas en relaciones “adúlteras” ni entre personas del mismo sexo.

Vista aérea de la manifestación "Puerto Rico se Levanta" el 18 de febrero. Foto tomada de @YoDash en Twitter.

Vista aérea de la manifestación “Puerto Rico se Levanta” el 18 de febrero. Foto tomada del blog El Ñame.

Se estima que acudieron alrededor de 200,000 personas a la manifestación convocada frente al Capitolio de Puerto Rico (hay que señalar que al otro lado del Capitolio hubo otra manifestación simultánea mucho más pequeña a favor de las enmiendas propuestas.) Sin embargo, en la blogósfera puertorriqueña abundaron las reacciones de repudio hacia la marcha. FulanoX señala algunas inconsistencias de los planteamientos de quienes defienden el modelo de la familia compuesta por un hombre y una mujer:

Claro, no escuché a ningún religioso querer regresar a los harenes y concubinas. En la biblia, el Rey David, además de sus esposas, [...] Tenia concubinas. [...]

Este, como otros tantos ejemplos, demuestra que la defensa de la familia “tradicional” es una total hipocresía religiosa para justificar el miedo al cambio. Lo mismo sucedió cuando los sectores religiosos citaban a Pablo para justificar la discriminación hacia la mujer.

Ivonne Acosta en su blog Sin mordazas lanza una crítica enérgica hacia los motivos de la manifestación:

Esos miles de fundamentalistas religiosos no les interesa que se entregue el aeropuerto, que haya miles de puntos de drogas, que la educación pública esté en su peor momento, que el crimen siga en aumento, que la basura nos arrope, que enfermarse sea un lujo no permitido y que haya tanta violencia. Les importa solamente la homosexualidad. Todo en nombre de un prejuicio hacia los que no encajan con sus ideas que ya van quedando más que atrasadas.

Érika Fontánez Torres, catedrática asociada de la Facultad de Derecho de la Universidad de Puerto Rico, se mantiene optimista en que se puedan lograr unos avances:

A pesar de la marcha multitudinaria [...], mi impresión es que estamos justo avanzando hacia una sociedad en la que este tema y sus resistencia al cambio sea cosa del pasado y que este gobierno no tiene razones públicas (no se trata de lo que el Gobernador en su fuero interno quiera creer) para negar una reforma hacia la igualdad de derechos.

El optimismo de Fontánez Torres tiene algo de fundamento. La alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz Soto, emitió recientemente una orden ejecutiva que extiende a las parejas de hecho la cubierta de plan médico que ofrece el municipio a sus empleados, independientemente de si son parejas heterosexuales u homosexuales.

Sin embargo, hay momentos en que la llegada de los cambios necesarios para una sociedad más igualitaria parece que tardará un poco más. El 20 de febrero el Tribunal Supremo de Puerto Rico decidió en votación de 5-4 que una mujer no puede adoptar a la hija biológica de su pareja del mismo sexo a no ser que la madre biológica ceda sus derechos como madre a su compañera.

Mariana Iriarte Mastronardo, portavoz del Movimiento Amplio de Mujeres de Puerto Rico, señala la urgencia de que se tome acción creando legislación clara y precisa para que todo menor quede protegido por igual:

De ninguna manera, podemos dejar que nuestros derechos y los derechos de nuestros hijos y nuestras hijas queden sujetos a interpretación. El Estado tiene el deber de protegernos a todas y a todos por igual.

Escribiendo para la revista digital Politic365 [en], jeanvidal resume la situación de la siguiente manera:

Puerto Rico still has a long way to go on LGBT rights. The current administration is much friendlier to the LGBT community than the previous administration ever was. [...]

However, we must not forget that in a deeply (socially) conservative place like Puerto Rico, actions will speak much louder than words. Governor Garcia Padilla and his legislative majority have a golden opportunity to place Puerto Rico in the 21st Century of LGBT rights. The next four years will bear witness to that.

A Puerto Rico le queda todavía mucho por hacer en cuanto a derechos LGBT. La administración actual es mucho más abierta hacia la comunidad LGBT que la anterior. [...]

Sin embargo, no debemos olvidar que en un lugar tan profundamente conservador (socialmente) como Puerto Rico, las acciones hablarán más fuerte que las palabras. El gobernador García Padilla y su mayoría legislativa tienen una gran oportunidad para colocar a Puerto Rico en el siglo XXI de los derechos LGBT. Los próximos cuatro años serán testigo de ello.

*Foto de portadilla tomada del blog El Ñame.

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