Queremos vivir: miles soportan hambre y sed en la sitiada ciudad siria de Yarmouk

Kafranbel stands in solidarity with Yarmouk, with a banner that reads: Yarmouk's stomachs are filled with dignity, you bastards. Source: The We Want to Live campaign's Facebook page

Kafranbel se solidariza con Yarmouk con una pancarta que dice: «Los estómagos de Yarmouk están llenos de dignidad, bastardos.» Fuente: La página de Facebook de la campaña We Want to Live.

Este post fue anteriormente publicado en SyriaUntold.

Mientras que la tragedia siria aumenta día a día, con la atención internacional centrándose cada vez mas en el panorama de los enfrentamientos geopolíticos y militares, otros asuntos pasan desapercibidos a pesar de su importancia, tal como el asedio al que ha estado sujeto por más de un año, el campamento palestino de Yarmouk. La última consecuencia del asedio es la sed que sus habitantes han estado soportando durante semanas. Queremos vivir: sed bajo el asedio es el nombre de una popular campaña que aborda esta cuestión para tratar de llamar la atención que merece.

El campamento de Yarmouk ubicado en Damasco, la capital siria, fue una vez el hogar de 160.000 palestinos y sirios, hoy solamente 18.000 refugiados viven en este sitiado campamento.

Lanzada por jóvenes sirios y sirio-palestinos desde fuera y dentro del campamento, la campaña tiene como objetivo crear conciencia sobre la forma que el régimen ha estado tomando represalias contra Yarmouk. “Sus habitantes son empujados a morir de hambre, sed e inanición,» dice a SyriaUntold uno de los organizadores de la campaña. “El asedio ha sido constante durante mucho tiempo pero la situación ha empeorado desde que el régimen cortó el abastecimiento de agua.”

Yarmouk ha sufrido un asedio parcial desde el 17 de diciembre 2012 y un asedio total desde el 17 de julio 2013. Al menos 170 personas han muerto de inanición y mas de 20.000 continúan soportando el asedio. La ciudad ha sufrido igualmente ataques repetidos, ataques aéreos y bombardeos con armas pesadas en edificios civiles, escuelas, hospitales y mezquitas.

Para hacer frente a los cortes de agua muchos en Yarmouk han recurrido a transportar agua desde pozos en el campo a sus hogares. En muchos casos el agua no era potable causando enfermedades entre quienes la beben.

One of the We Want to Live campaign' designs. Source: the campaign's Facebook page

Uno de los dibujos de la «Campaña queremos vivir». Fuente: página de Facebook de la campaña.

La campaña ‘We Want to Live’ ha desplegado diversas manifestaciones de creatividad centradas en Yarmouk, desde folletos y pancartas reflexionando sobre la tragedia de sed inducida e inanición, a obras de teatro presentadas al interior del campamento. Dirigida a producir solidaridad con la población sitiada, los activistas usan el internet para compartir fotos y mensajes desde Yarmouk así como a incentivar a otros a participar en la campaña. Cientos de usuarios de los medios sociales se fotografiaron en solidaridad con el campamento y compartieron fotos en Facebook y Twitter, usando las etiquetas #LetUsBe y #thirst_under_siege.

“Solo queremos lo que nos merecemos: vivir con dignidad”, fue una de las pancartas izadas por la gente de Yarmouk. La ciudad de Kafranbel, famosa por sus ingeniosas pancartas reaccionó compartiendo el siguiente mensaje claramente dirigido al régimen:

Yarmouk’s stomachs are filled with dignity, you bastards.

Los estómagos de Yarmouk están llenos de dignidad, bastardos.

Este post fue anteriormente publicado en SyriaUntold.

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