En la columna Breviario del sitio web El MalPensante, el escritor argentino Hernán Casciari llega a la conclusión de que muchos cuentos de hadas con los que los niños de todos los tiempos han fantaseado y otras historias no hubieran ocurrido si sus protagonistas hubieran tenido acceso a la tecnología actual:

¿Qué pasa con la historia elegida? ¿Funciona la trama como una seda, ahora que los personajes pueden llamarse desde cualquier sitio, ahora que tienen la opción de chatear, generar videoconferencias y enviarse mensajes de texto? ¿Verdad que no funciona un carajo?

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Con un teléfono en las manos, por ejemplo, Penélope ya no espera con incertidumbre a que el guerrero Ulises regrese del combate.

Con un móvil en la canasta, Caperucita alerta a la abuela a tiempo y la llegada del leñador no es necesaria.

Y concluye diciendo que “nuestras tramas están perdiendo el brillo porque nos hemos convertido en héroes perezosos”.