El capitalismo de riesgo de los yihadíes se extendió a un negocio todavía más lucrativo: el secuestro de rehenes occidentales por todo el Sahara rindió más de 90 millones de euros en una década [...]. La manera de operar era muy simple: ¿por qué dejarse matar tratando de crear un emirato islamista en países vecinos “gobernados por apóstatas”, cuando puedes construir tu propio santuario Y hacer que Occidente pague por eso?

Nasser Weddady revela las razones para los actuales problemas en Mali [en]. Opina que las raíces del problema son más complejos que lo que nos lleva a creer lo que se dice en los medios.